“Espacio para entender lo que te pasa, tener más herramientas de cuidado y recuperar tu equilibrio poco a poco.”
La ansiedad y el estrés forman parte de la vida, pero a veces se hacen demasiado presentes y terminan ocupando más espacio del que quisiéramos. Puede que notes que te cuesta parar, que tu mente no descansa, que tu cuerpo está en alerta o que sientas una presión constante sin saber muy bien por qué.
En terapia no se trata de “dejar de sentir” ansiedad o estrés, sino de entender qué intenta mostrarte tu cuerpo y tu mente, y encontrar nuevas maneras de relacionarte con esas sensaciones. Lo importante es que no tengas que vivir con la sensación de estar siempre en alerta o cargando más de lo que te corresponde.
En este proceso, a veces trabajamos desde la palabra, otras veces desde lo corporal o lo vivencial, explorando formas que te permitan liberar tensión y recuperar poco a poco una sensación de mayor calma y tranquilidad.
